Estoy en el proceso de ir agotando las provisiones de mi congelador, muestra de ello son estas costillas de cordero con su rebozado de huevo y pan rallado, listas para freír. El tomate frito que veis también lo tenía congelado en porciones, cosa que va fenomenal porque así se puede disponer de una salsita deliciosa en cualquier momento.Y poco más puedo decir sobre ésta receta… yo la veo ideal para cuando pasamos esa fase en la que no apetece estar mucho rato en la cocina… también ésta podría ser una alternativa diferente al pollo a l’ast de un domingo cualquiera ¿verdad?
Espero os haya gustado, yo no sabría concretar qué es lo que estaba más bueno, si las costillas o el acompañamiento…
LA RECETA
Ingredientes aproximados, ya que no lo anoté, pero más o menos lo hice así:
En una sartén o cacerola se hace un sofrito con una cebolla pequeña y un diente de ajo, cuando hayan pasado unos tres minutos o veáis que el ajo empieza a cambiar de color, se le añade cuatro o cinco tomates maduros pelados y troceados, sal, pimienta, un pelín de azúcar, una ramita de tomillo o cualquier otra hierba aromática como albahaca, hierbabuena, laurel, etc. y se deja hasta que el tomate suelte toda el agua y quede como una pasta, tiempo aproximado 20 o 25 minutos.
Por otro lado, necesitaremos 4 rodajas cortadas finas de berenjena y 4 más de calabacín por cada plato que sirvamos. Se pasan por la plancha o sartén antiadherente a fuego alto con muy poco aceite, un minuto o dos por cada lado, se le añade un poco de sal y pimienta y se monta como se ve en la foto: sobre una base de tres rodajas ponemos un poco de tomate frito y encima se coloca otra rodaja de calabacín o berenjena, y una vez en el plato, se le espolvorea un poco de perejil u orégano.
Por último se fríen en aceite las costillas de cordero (o cabrito) a las que ya habremos puesto un poco de sal y pasado por huevo batido y pan rallado. Es muy importante que las costillas no sean gruesas, por eso le tenéis que decir al carnicero que las corte tan finas como pueda.
Servimos el plato como se ve en la foto, a un lado las costillas y a otro el acompañamiento.
Bon profit!








