miércoles, 6 de marzo de 2013

APIO, APIO, APIO...


Quién me iba a decir que un día llegaría a gustarme el apio... con la manía que yo le tenía tiempo ha.  'Del amor al odio hay un paso pequeño' dicen. Que gran verdad. Aunque en mi caso, con relación al apio, mejor debería nombrar aquel otro refrán: 'amores reñidos son los más queridos'. El tema es que, durante mi infancia y pre adolescencia fui muy pejiguera comiendo, pero evolucioné o digamos que, el buen trabajo que hizo mi madre conmigo acabó dando sus frutos y hete aquí, el paladar se me educó. Siempre estaré agradecida de haber tenido una madre estricta con la comida. Menos mal,  porque con lo cabezona que yo era,  me habría quedado por siempre con el gusto infantil, y no solo eso, ahora estaría perdiéndome los placeres de la buena cocina y la buena  mesa y en consecuencia, tampoco tendría este blog, claro ㋡ 

Os cuento todo esto porque aún hay mucho prejuicio con este vegetal. Una pena. Además, tengo pendientes varias recetas con apio, por eso se me ha ocurrido hacer este post. A ver si con un poco de suerte puedo 'convencer' a los más reacios...

Sabíais que...

En la antigüedad, el apio se utilizó como planta medicinal antes de usarlo como alimento. Es originario de la región mediterránea y se ha utilizado desde siempre con fines tan diversos como coronar los atletas griegos, en competencia con el laurel, o hacer de afrodisíaco, pasando por la preparación de licores de apio que, en la Edad Media, ya se decía que curaba la artritis. La hoja, de perfume y sabor más potente, se destina a caldos y sopas, mientras la penca, carnosa y menos potente, se emplea, una vez retirados los hilos de la cara externa, para ensaladas y similares. Se identifica fácilmente por su olor:  debe su fuerte aroma  al alto contenido de aceites esenciales. Es particularmente rico en calcio y vitaminas A, B y C, y minerales tales como fósforo, hierro, magnesio, potasio, azufre, cobre y zinc. Es bajo en calorías, favorece la digestión, estimula la saliva y el flujo de la bilis. Fortalece los huesos y los dientes. Tiene propiedades antisépticas, disminuye el colesterol, reduce el riesgo de cáncer de intestino. Y también se ha demostrado que el apio tiene compuestos activos que relajan los músculos de las arterias que regulan la presión arterial permitiendo que estos vasos se dilaten.



¿Cómo lo veis? ¿Estáis dispuestos a vacunaros contra 'ciertos prejuicios'? Mientras lo pensáis... os dejo con algunas recetas para empezar a hacer boca:

· Crema fría de apio, queso, pera y nueces.




· Crema fría de apio, queso, pera y nueces. 


· Sal de apio.



· Ossobuco a la Milanesa.



· Ensalada de manzana y apio (2 opciones)




· Rabo de Toro en salsa de vino y peras, con guarnición de patatas azules.




· Sardinas rellenas.


Dicen los estudiosos que la alimentación es un acto sometido a diferentes factores socioculturales. Algunas culturas no entienden que aquí comamos conejo, caracoles o ancas de rana, mientras que a nosotros nos cuesta entender que las tarántulas, las orugas o las hormigas voladoras con limón, sea un manjar en otros países.  ¿Y qué es el apio comparado con una salsa gourmet a base de mariposas y grillitos que preparan en México? Pues nada, una simple chuchería. 

¿Qué? ¿Todavía no os he convencido? Venga va, si es necesario os toco unas palmas para que os animéis... ツ

(Sonando: Verde que te quiero verde. Flamenco alemán)


¡No os perdáis la próxima receta!

10 comentarios:

Carlos Dube . dijo...

Yo sí estoy convencido, y te voy a decir una cosa, en muchas de mis comidas y echo una pizca de sal de apio para darle sabor... ¿no lo has probado? ¡es total!. La vende El Club del Gourmet en las especias y vale 3€.

Apunta esta receta, apio blanco en trozos, manzana granny en trozos sin piel, queso feta, nueces aceitunas Kalamata y una vinagreta que consiste en una pizca de mostaza diáfana, aceite de oliva virgen extra, un poco de limón y sal. Y si te atreves, añade unos alcaparrones ¡Tremendo!

Un saludo.

BuenasMigas. dijo...

Carlos. Uyuyuy, cuantas cosas ricas nos propones... ya he tomado nota. En cuanto a la sal de apio... te tengo que dar la receta que hago yo, es increíblemente fácil de hacer.

Un abrazo.

Carlos Dube . dijo...

Ya estás tardando!!! ;)

Eva Mª Luque dijo...

La verdad que después de leer los grandes beneficios del apio me han entrado ganas de ir a por un buen matojo y comerlo tal cual...pero viendo todas esas recetas tan ricas seguro que saben mejor. En casa no solemos comerlo, quizas porque no tenemos costumbre pero lo dejo pendiente para cuando vaya al super comprarlo ;)
Gracias por la información!

Besis
La Manzana dulce de Eva

BuenasMigas. dijo...

Carlos, hoy no creo que pueda, pero mañana sin falta buscaré un hueco para colgar la receta. Es facilísima.

Eva. Para empezar a familiarizarse con el apio, mejor empezar a utilizarlo en pequeñas cantidades por ejemplo en las ensaladas, en los caldos, en los sofritos... verás que puntito más bueno.

Abrazos para los dos.

BuenasMigas. dijo...

Os pongo aquí un adelanto, mirar que buena pinta tiene la sal de apio

Carlos Dube . dijo...

Por favor Anna, si no me acuerdo de pasar por aquí a ver tu contestación, no tengas prisa por Dios!, mándamelo por correo o.... ¡¡¡haz un post!!! porfi porfi ^^__^^

BuenasMigas. dijo...

Carlos, si si, ya he dicho antes que iba a hacer un post, no te lo pierdas! en mi comentario anterior he puesto un 'adelanto' :o)

Un beso.

M. Eugenia Bermejo dijo...

A mi me encanta el apio ¡¡ me lo tomo crudo, así como barritas de picoteo, o en ensalada, me gusta mucho

BuenasMigas. dijo...

Eugenia, genial, entonces estarás sana como una manzana :o)
y qué buenos son los dips de apio, verdad!

Un beso.