
Este plato de fideos a la cazuela es un clásico de nuestra gastronomía. Tradicionalmente se elabora con costilla de cerdo, pero también suele llevar panceta y a veces butifarra o salchicha fresca. Esta vez le he puesto unas gírgolas; aunque ponerle setas no sea lo habitual, a mi me encanta. En otoño lo hago con níscalos (rovellons) cuando es temporada… y me parece un plato delicioso ¿Cómo lo veis vosotros?
LA RECETA
Ingredientes:
(Para 4 o 5 personas)
300 gr. de fideos del nº 4 (también se le suele poner del número 5, o bien de los ovalados con agujero)
300 gr. de salchichas frescas
300 gr. de costilla de cerdo troceada
300 gr. de gírgolas u otra seta
150 gr. aprox. de guisantes desgranados, o bien 500 gr. si lo compramos en la vaina
¾ litro aprox. ( = 3 vasos ) de caldo suave o agua
1 cucharadita de sal
1 pizca de pimienta
Para el sofrito:
1 cebolla mediana
1 pimiento rojo pequeño
1 pimiento verde mediano
4 tomates de pera maduros
1 cucharadita de sal
Aceite de oliva
Notas.- Os aconsejo no escatimar al comprar el paquete de pasta, es preferible que sea de buena calidad; personalmente evito las marcas genéricas.
Otra cosa que tengo que aclarar es que este plato no lleva queso rallado, lo que ocurre es que a mi hija le encanta y ya se ha convertido en algo habitual en casa. Verdaderamente es que está muy bueno… :o)
Ah, es importante hacer un sofrito largo, sin prisas, porque a mi me parece que ahí está el éxito del plato.
Elaboración:
1.- Lavamos, pelamos y troceamos los tomates, la cebolla y los pimientos. Lavamos y troceamos las setas. Desgranamos también los guisantes y reservamos todo.
2.- En una cazuela con una tacita (de las de café) de aceite, doramos la costilla y las salchichas troceadas a fuego medio. Cuando adquieran un color tostado retiramos todo. Conservaremos el mismo aceite para hacer el sofrito a continuación, a no ser que éste se nos haya quemado o ensuciado demasiado.
3.- En el mismo aceite, o agregando un poco más si fuera necesario, sofreímos la cebolla durante unos 3 minutos; a continuación incorporamos los pimientos, los dejaremos otros 3 minutos aprox. y finalmente el tomate troceado, salpimentamos y lo dejaremos 15 o 20 minutos, removiendo constantemente.
4.- Mientras se nos hace el sofrito, salteamos las setas en una sartén antiadherente durante unos 3 o 4 minutos a fuego medio-alto, y las reservamos.
5.- A continuación incorporamos los guisantes y los rehogamos un minuto. Seguidamente las carnes, las setas y los fideos. Rehogamos todo un par de minutos… y es el momento de añadirle el caldo caliente hasta cubrir escasamente la cazuela; yo le he puesto ¾ de litro, pero podría ser algo más, depende de la cantidad y del tipo de fideos que pongamos. Salpimentamos y controlamos el tiempo de cocción, que será el que se indique en el paquete; los míos estuvieron listos en 11 minutos.
6.- Cinco minutos más de reposo… y a la mesa.
LA FOTO
De los tomates…
Escena que repito con frecuencia… será porque hago muchos sofritos…? :o)

La cebolla es básica. Si sois de los que no os gusta encontrar trozos en el plato, podéis rallarla o cortarla muy pequeña, igualmente hará su función pero no la notaréis.

Le he puesto dos pimientos diferentes, pero podéis ponerle de una sola clase si queréis.

Descorazonamos y troceamos los pimientos.

Aquí desgranando los guisantes frescos ¡Son dulcísimos!

Es preferible tenerlo todo a punto para cuando tengamos la cazuela en el fuego, así evitamos las sorpresas y lo controlaremos todo mejor.

La costilla y las salchichas frescas.

Empezamos nuestra receta sofriendo las carnes… (foto movida, ejem!, no os fijéis en ella demasiado :o)

Se sofríe la cebolla…

a continuación se añaden los pimientos…

aquí entra en escena el tomate troceado…

… tras 20 minutos, el sofrito queda así de interesante.

Seguidamente empiezan a actuar los guisantes…

… a continuación se suman las carnes…

… y los fideos. Estos se rehogan durante un par de minutos.

Acto seguido se añaden las gírgolas previamente salteadas en una sartén…

… y se cubren los ingredientes de la cazuela con el caldo caliente, dejándolo hervir el tiempo que indique el paquete de pasta. (Justo en el momento de hacer esta foto, una nube inoportuna me fastidia la instantánea, que como podéis ver salió muy oscura, pero bueno… por suerte rápidamente el sol vuelve a salir para regalarme la magia que necesito para fotografiar el final de la cazuela. Menos mal. :o)

Finalmente, cinco minutos de reposo y a disfrutar.

El plato…


¿Y por qué no ponerle queso (este manchego seco) a los fideos a la cazuela?

Ya se que lo que vais a ver a continuación no es lo establecido… Tal vez sea un pecado ponerle queso a este plato de fideos… pero esto lo digo bajito… que no se entere nadie… :o)

Resumiendo: Que es un clásico que nunca pasa de moda. Que siempre triunfa. Y que no debéis tardar en hacer... en casa os adorarán... :o)
Bon profit!
Una del maestro,
Joaquín Sabina. Resumiendo.














































