viernes, 8 de marzo de 2013

SAL DE APIO HECHA EN CASA


Tradicionalmente la sal de apio se elabora mezclando sal y semillas de apio, pero ¿donde encontrar semillas de apio? En mi caso ha sido misión imposible, pero tal vez en otras zonas no sea tan difícil de encontrar... De manera que me puse a 'bucear' por algunos foros en busca de las dichosas semillas y... ¡tachán! encontré una forma distinta y facilísima de hacer sal de apio, aprovechando las hojas del propio vegetal. Me pareció una opción taaaaaan maravillosa que aquí está...

LA RECETA


Ingredientes: Hojas de apio y sal.

Elaboración:
1.- Lavar, escurrir y secar las hojas de apio.
2.- Colocar las hojas en una bandeja de horno hasta que se deshidraten por completo  (yo lo hice a 170º con calor arriba y abajo durante 5 o 7 minutos, pero se puede hacer con menos grados alargando el tiempo) 
3.- Desmenuzar las hojas secas de apio con las manos y mezclar con escamas de sal (puede ser sal común)  La proporción será en función de nuestros gustos, yo suelo ponerle la misma cantidad (en volumen, por ejemplo cucharadas) de hojas de apio secas, que de sal.

Utilidades: Saborizar cualquier plato, ya sean estofados, caldos, ensaladas... y ciertos cócteles como el 'Bloody Mary'

Así lo hago yo:











Por cierto... 

Hoy 8 de marzo es el Día Internacional de la mujer. Por suerte, todavía no es un día 'comercial' (cosa rara) pero sí es un día para reflexionar, festejar y homenajear a todas aquellas mujeres que posibilitaron lo ya conseguido.


Buen provecho y ¡feliz día de la mujer trabajadora!

Mañana más y mejor.

miércoles, 6 de marzo de 2013

APIO, APIO, APIO...


Quién me iba a decir que un día llegaría a gustarme el apio... con la manía que yo le tenía tiempo ha.  'Del amor al odio hay un paso pequeño' dicen. Que gran verdad. Aunque en mi caso, con relación al apio, mejor debería nombrar aquel otro refrán: 'amores reñidos son los más queridos'. El tema es que, durante mi infancia y pre adolescencia fui muy pejiguera comiendo, pero evolucioné o digamos que, el buen trabajo que hizo mi madre conmigo acabó dando sus frutos y hete aquí, el paladar se me educó. Siempre estaré agradecida de haber tenido una madre estricta con la comida. Menos mal,  porque con lo cabezona que yo era,  me habría quedado por siempre con el gusto infantil, y no solo eso, ahora estaría perdiéndome los placeres de la buena cocina y la buena  mesa y en consecuencia, tampoco tendría este blog, claro ㋡ 

Os cuento todo esto porque aún hay mucho prejuicio con este vegetal. Una pena. Además, tengo pendientes varias recetas con apio, por eso se me ha ocurrido hacer este post. A ver si con un poco de suerte puedo 'convencer' a los más reacios...

Sabíais que...

En la antigüedad, el apio se utilizó como planta medicinal antes de usarlo como alimento. Es originario de la región mediterránea y se ha utilizado desde siempre con fines tan diversos como coronar los atletas griegos, en competencia con el laurel, o hacer de afrodisíaco, pasando por la preparación de licores de apio que, en la Edad Media, ya se decía que curaba la artritis. La hoja, de perfume y sabor más potente, se destina a caldos y sopas, mientras la penca, carnosa y menos potente, se emplea, una vez retirados los hilos de la cara externa, para ensaladas y similares. Se identifica fácilmente por su olor:  debe su fuerte aroma  al alto contenido de aceites esenciales. Es particularmente rico en calcio y vitaminas A, B y C, y minerales tales como fósforo, hierro, magnesio, potasio, azufre, cobre y zinc. Es bajo en calorías, favorece la digestión, estimula la saliva y el flujo de la bilis. Fortalece los huesos y los dientes. Tiene propiedades antisépticas, disminuye el colesterol, reduce el riesgo de cáncer de intestino. Y también se ha demostrado que el apio tiene compuestos activos que relajan los músculos de las arterias que regulan la presión arterial permitiendo que estos vasos se dilaten.



¿Cómo lo veis? ¿Estáis dispuestos a vacunaros contra 'ciertos prejuicios'? Mientras lo pensáis... os dejo con algunas recetas para empezar a hacer boca:

· Crema fría de apio, queso, pera y nueces.




· Crema fría de apio, queso, pera y nueces. 


· Sal de apio.



· Ossobuco a la Milanesa.



· Ensalada de manzana y apio (2 opciones)




· Rabo de Toro en salsa de vino y peras, con guarnición de patatas azules.




· Sardinas rellenas.


Dicen los estudiosos que la alimentación es un acto sometido a diferentes factores socioculturales. Algunas culturas no entienden que aquí comamos conejo, caracoles o ancas de rana, mientras que a nosotros nos cuesta entender que las tarántulas, las orugas o las hormigas voladoras con limón, sea un manjar en otros países.  ¿Y qué es el apio comparado con una salsa gourmet a base de mariposas y grillitos que preparan en México? Pues nada, una simple chuchería. 

¿Qué? ¿Todavía no os he convencido? Venga va, si es necesario os toco unas palmas para que os animéis... ツ

(Sonando: Verde que te quiero verde. Flamenco alemán)


¡No os perdáis la próxima receta!

jueves, 28 de febrero de 2013

FETUCCINI CON FRESAS, SALMÓN Y GAMBAS


Estos días está haciendo un frío que pela y lo que apetece tomar son cosas calentitas aunque a mi me haya dado por hacer platos de primavera. Será que ya tengo ganas de que llegue el buen tiempo...

A pesar de las bajas temperaturas que estamos teniendo estos días, ya están en el mercado las primeras fresas de la temporada, tan ricas y tan bonitas ellas... señal que la primavera se acerca aunque no lo parezca. El otro día me dejé seducir por las fresas que estáis viendo y acabé comprando dos kilos. Es lo que tiene salir a hacer la compra sin llevar una lista cerrada a cal y canto, a veces se acaba comprando más de la cuenta, pero vaya, no me representó ningún problema ya que en mi casa las fresas desaparecen en menos que canta un gallo.

Sobre la receta de hoy, hay poco que decir cuando todos los ingredientes saltan a la vista. Es lo que parece: una ensalada de pasta en plan 'avance de primavera' sin trampa ni cartón; equilibrio perfecto entre ingredientes y armonía absoluta, o al menos, a mi me lo parece.  ¿Os animáis a probarla?

LA RECETA

Fuente: Cuca Rosés y Roser Domingo (con alguna pequeña variación)

Ingredientes (para 3 personas):  250 gr. de Fetuccine (o tagliatelli) / 200 gr. de gambas cocidas / 200 gr. de salmón ahumado (o marinado) / 200 gr. de fresas / 1 rama de albahaca fresca // Aliño: 25 gr. de mantequilla + 2 c.s. de aceite de oliva / piel rallada de limón / sal y pimienta.

Elaboración:
1.- Sacamos el rabillo a las fresas, lavamos, escurrimos muy bien y laminamos.
2.- Cortamos en dados no demasiado pequeños el lomo de salmón ahumado.
3.- En una olla, llevamos a ebullición agua con sal y una o dos cucharada de aceite. Cuando hierva agregamos la pasta y dejamos cocer el tiempo que se indique en el paquete. Escurrimos, mezclamos una cucharada de aceite para evitar que se apelmace y reservamos.
4.- Mientras, ponemos la mantequilla en un recipiente y la fundimos en el microondas (o en un cazo al fuego o al baño maría) Añadimos la piel rallada del limón mas un par de cucharadas de aceite si queremos, y salpimentamos.
5.- Colocamos la pasta (fría o templada) en una ensaladera, ponemos sobre ella, las fresas laminadas, las gambas peladas, el salmón, y regamos con la mantequilla fundida.
6.- Por último espolvoreamos con pimienta recién molida y la albahaca cortada.

La Recapitulación:

No hay más secreto que unas fresas tersas...  un buen salmón ahumado ... unas buenas gambas saladas (no os confundáis con las frescas, estas son como las que se suelen usar para el vermouth, se venden ya cocidas)... una buena pasta, evitando las marcas blancas 'a ser posible'... sin olvidar la ramita de albahaca fresca, aunque tengáis que pedírsela a la vecina, como a última hora tuve que hacer yo porque la mía se me secó (para eso están las vecinas ¿no? :)

Una imagen vale más que mil palabras. O eso dicen...
















Bon Profit!

(Sonando: Sílvia Pérez Cruz y Javier Colina - 'Ella y yo')