Flambear, del francés, flamber significa rociar un alimento con un licor y prenderle fuego. Este término francés como tantos otros, entró en nuestro vocabulario gastronómico hace mucho, a pesar de que ya teníamos el término flamear con el mismo significado. De manera que tanto si utilizamos una palabra u otra, ambas son correctas. La finalidad de esta técnica es conseguir que el alcohol de la bebida se evapore y solo sume aroma y sabor.
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Por otro lado quiero dar las gracias a todos los que habéis gastado un poquito de vuestro tiempo para votarme en los premios Bitácoras. Por si alguien no lo sabe, es algo parecido a los Oscars de Hollywood de los blogs gastronómicos y se puede votar hasta el 1 de noviembre 2011. Aunque no tengo mucha ninguna fe en este tipo de eventos, me ha apetecido 'apuntarme' por aquello de (no os riáis) formar parte del colectivo (añado: llamarme simple por el argumento, jaja.. :o) así que muchísimas gracias por el tiempo que me habéis dedicado a pesar de lo enrevesadas que son estas votaciones. Nunca se sabe como pueden acabar, tal vez haya un desenlace inesperado y de repente todo cambie, como en las pelis... o como en las pasarelas: alfombra roja y ego subido al cielo.
Mientras flambeo ( con 'b' el término queda más esnob :o) no puedo dejar de pensar en Eróstrato, aquel hombre que quiso la fama a cualquier precio y quemó el templo de Artemisa simplemente para ser recordado ;)
Parece que no, pero... ¡cuanto peligro puede tener las carrerillas de un concurso! :o)
(Sonando: Carrusel carrera de caballos)
No os perdáis la próxima receta, que como ya habréis adivinado por la fotografía, va a ser dulce.
Lo prometido es deuda. Aquí tenéis una versión clásica donde las haya de rabo de toro (vaca en este caso) estofado. Tiempo atrás dije que pondría la receta de mi familia y hoy es el día de colgar el cartel. Igualmente os quiero recordar mi versión anterior con peras y patatas azules de acompañamiento por si os apetece. Y decir también que ' el estofado de rabo de toro' no es un plato tan y taaaaaan typical spanish como muchos de vosotros creeréis. Y ahora diréis: 'hala, ya está esta mujer aguando la fiesta' (imagino) Yo sé que a más de uno le va a dar un patatús al leer esto, pero la cola de vaca, toro o buey se cocina desde siempre en gran parte de Europa, África Occidental, Inglaterra, Estados Unidos, América Latica, Indonesia y China, con una bresa de verduras muy parecida a la nuestra, cómo habréis podido ver en los enlaces que he puesto, por lo que me temo que no estamos ante un plato tan españolísimo como todos nos pensábamos. ¿Qué? ¿cómo os habéis quedado? ¿a que esto no os lo esperabais? Yo me enteré hace poco gracias a los siempre interesantes comentarios de mis lectores que enriquecen este blog y en su momento también me sorprendió.
Bueno, que no decaiga el ánimo. Va por vosotros este plato tradicional y 'Universal' (nunca mejor dicho) al estilo de mi casa. Espero os guste.
LA RECETA
Ingredientes para 4-5 personas: De 1½ a 2 kg. de rabo de toro, buey o vaca, troceado // Bresa: 2 cebollas / 1 pimiento rojo / 1 pimiento verde / 2 zanahorias / 4 tomates / 1 cabeza de ajos // Especias: 1 cucharada de pimienta en grano / 2 hojas de laurel / 3 o 4 clavitos de olor / 1 cucharada rasa de pimentón de la Vera // Condimentos: aceite de oliva /2 vasos de vino tinto / sal // Guarnición: patatas Ratte / una ramita pequeña de romero / 2 c.s. de aceite de oliva / 1 nuez de mantequilla / sal y pimienta.
Elaboración: 1.- Pelamos y troceamos las cebollas y las zanahorias. Lavamos, despepitamos y troceamos los pimientos. Lavamos y troceamos los tomates con la piel. 2.- En una cazuela u olla grande ponemos 7 cucharadas soperas de aceite de oliva y echamos la cebolla, los pimientos y las zanahorias, rehogamos todo durante 8 o 10 minutos y añadimos los tomates. Dejamos pochar unos 12 minutos tras los cuales incorporamos el rabo cortado, la cabeza de ajos y todas las especias. Damos un par de vueltas, salpimentamos, añadimos el vino y cubrimos con agua o caldo suave (aprox. dos vasos y medio de líquido o hasta sobrepasar ligeramente la carne, un dedo más o menos) elevamos el fuego hasta que hierva, volvemos a bajarlo y lo mantendremos con un hervor suave y constante durante dos horas o hasta que veamos que la carne se desprende del hueso. 3.- Pasado el tiempo y una vez hecha carne, la apartamos y pasamos la bresa de verduras junto con la cabeza de ajos (sin la piel) por un pasapurés o colador chino. La salsa resultante la volvemos a poner en la olla o cazuela. En el caso de que nos hubiera salido mucha la dejaremos que hierva un poco hasta que reduzca, después añadiremos la carne y serviremos con las patatas. 4.- Acompañamiento de patatas Ratte: las pondremos en una olla, las cubriremos de agua y las herviremos durante 20 o 25 minutos o hasta que al pincharlas con un cuchillo o palillo se desprendan fácilmente. En una sartén pondremos un poco de aceite y mantequilla a partes iguales y calentaremos una ramita pequeña de romero. Añadimos las patatas peladas, las removemos unos 3 minutos, las apartamos y las servimos con el rabo de toro.
De un día para otro mejora. Se conserva unos 4 o 5 días en el frigorífico una vez que se haya cocinado, también se puede congelar, pero sin la patata..
La Recapitulación:
Para la bresa necesitamos estos vegetales...
Aquí el rabo protagonista. Puede ser de buey o ternera. Ya sabéis que hacerse con un rabo de toro es misión imposible. En este caso utilicé dos de ternera (eran pequeños) que en total pesaban casi dos kg. No creáis que es mucho porque casi todo es hueso. Yo os recomiendo que no hagáis menos de estas cantidades aunque seáis dos en casa (o uno) ya que nos ponemos con una elaboración tan larga, vale la pena hacer de más y congelar.
Empezamos troceando todas las verduras. Y como la cocción va a ser larga haremos grandes trozos.
Los tomates los dejaremos con la piel puesto que lo pasaremos por todo por el pasapurés. También se puede dejar la bresa entera sin triturar, en ese caso deberíamos quitarle la piel a los tomates, siempre es más agradable.
Lo tendremos todo dispuesto para evitarnos sorpresas.
Empezamos rehogando los vegetales primeramente, después añadimos la carne, las especias y el vino. El vino amontillado también le va estupendamente a este estofado, aunque yo prefiero un buen tinto.
Cubrimos con agua o caldo... y después de dos horas de 'chup-chup' el guiso estará listo. Se me hizo de noche y la foto de la derecha salió oscura, lástima... no me gusta usar el flash pero yo creo que se aprecia perfectamente y eso es lo que más importa ¿verdad?
Los guisos con salsa mejoran cuando se dejan reposar. Nuestra cazuela reposó toda la noche. Al día siguiente se pasa toda la bresa (sin la carne) por el pasapurés... y convertida ya en salsa volvemos a ponerla en la cazuela. Se reduce un poco si hiciera falta y se añade la carne.
Y aquí está la cazuela terminada.
Pese a que las versiones 'deshuesadas' que se ofician en muchos restaurantes también son deliciosas, yo me quedo con la presentación tradicional 'con hueso'. Si es que en el fondo soy una clásica...
Las patatas Ratte maravillosas. Además de que son deliciosas nunca se deshacen aunque nos pasemos con la cocción.
Una vez hervidas las calentaremos en una sartén con mantequilla y un poco de aceite aromatizado con una ramita de romero.
Vale la pena entregarse a la cocina por unas horas para degustar este plato. Tiene una elaboración larga pero ya habéis visto que no es difícil. A todos los que todavía no lo hayáis probado, os animo a que lo hagáis, ya veréis como repetiréis.
Que no falte el pan...
que no falte un buen vino y a ser posible que tampoco falte una buena compañía.
Esta no es la receta que tenía pensado poner en un principio. La que tocaba necesita una larga explicación ,es domingo noche y no me veo con energía suficiente para acabarla pero os adelanto que se trata de un plato 'muy del sur' que no os podéis perder :o) Mientras tanto os enseño una ensaladita de pepino y queso feta, muy fácil de elaborar y de explicar. Que pronto se hace un post con tan pocas fotos... hasta se me hace extraño.
¿Y vosotros qué cosas soléis hacer con queso feta? Yo lo utilizo muy de vez en cuando, pero el otro día aproveché la oferta típica de la 'segunda unidad a mitad de precio' os sonará eso ¿verdad? ahora tengo dos botes de cubitos de queso feta en aceite para darle salida . Ya sé que se puede conservar largo tiempo pero me gustará saber en qué empleáis vosotros este tipo de quesos. A mí por el momento se me ha ocurrido hacer esta ensalada que os enseño aquí...
No pongo cantidades, esta vez dejo que las adaptéis a vuestro gusto.
Pepino / algas agar-agar / brotes de soja / queso feta / tomatitos cereza / Sal y pimienta.
Aliño: Vinagreta de soja hecha con tres partes de aceite y una de salsa de soja.
Las algas se deben dejar en remojo unos 10 o 15 minutos antes...
Se colocan todos los ingredientes en una fuente y se aliña con la vinagreta.
Esta ensalada ha sido el acompañamiento de un sencillo pescado al horno con patatas. Y creo que para acompañar un surtido de sushis igualmente podría ser otra buena opción ¿qué opináis?
Andaluza de nacimiento y catalana de adopción. Culto al producto fresco y de proximidad. "Más mercado y menos supermercado" es el lema de mi pequeña cocina, la de todos los días, y que comparto con ustedes a través de este blog autodidacta. Bienvenidos.
Yo practico el comercio de proximidad.
“Minimizar la distancia física entre el lugar de origen del producto y el lugar de consumo supone una mejora medioambiental dada la reducción del transporte y, consecuentemente, de las emisiones del CO2. Los productos cercanos de temporada suelen ser más frescos y duraderos”
30/julio/2012
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