jueves, 19 de agosto de 2010

MORRO DE CERDO ESTOFADO


El morro de cerdo precocido lo encontramos fácilmente en la mayoría supermercados. Se vende normalmente envasado al vacío, por lo que se conserva en el frigorífico bastantes días hasta que decidamos cocinarlo. El que veis aquí, en un principio iba destinado al vermut del domingo pero en vez de hacerlo frito, acabé estofándolo con unas patatas y un trozo de sobrasada de Menorca.

Si os gustan los pies de cerdo, el rabo, la oreja, los callos (tripa) o la capipota (cabeza de ternera) yo creo que este plato de morros también os gustará. Y si sois de los que no os gusta este tipo de texturas, siempre tenéis la opción de hacer el estofado con costilla, igualmente riquísimo.

LA RECETA


‘MORRO DE PORC ESTOFAT AMB SOBRASSADA I PERNIL'
MORRO DE CERDO ESTOFADO CON SOBRASADA Y JAMÓN



Ingredientes:
(Para 3 platos de ración o 6 cazuelitas de aperitivo)

500 gr. de morro de cerdo precocido
120 gr. de taquitos de jamón serrano
150 gr. de buena sobrasada
2 cebollas
2 dientes de ajos
4 tomates de rama o de pera
1 vaso de buen vino blanco
1 vaso de caldo suave o agua
1 cucharada sopera de harina
4 o 5 patatas medianas
1 cucharadita de azúcar
Aceite de oliva
Sal y pimienta
Perejil seco para espolvorear al final

Variantes: Morro y oreja combinan estupendamente. También se puede combinar con manitas de cerdo, callos, rabo o costilla. Y si estáis en algún lugar donde sea difícil conseguir sobrasada, podéis sustituirla por chorizo.

Elaboración:
1.- Pelamos y troceamos las cebollas, los ajos y los tomates. En una cazuela con una tacita (de las de café) ponemos la cebolla junto con los trozos de morro precocidos y rehogamos. Tras diez minutos aproximadamente o cuando veamos que la cebolla empieza a cambiar de color, agregamos los ajos trinchados y los taquitos de jamón. Pasados tres o cuatro minutos, incorporamos los tomates troceados junto con una cucharadita (de las de postre) de azúcar un poco de sal y pimienta; dejamos que se haga a fuego lento durante unos diez o doce minutos o hasta que los tomates hayan perdido toda el agua. A continuación echamos a la cazuela una cucharada rasa de harina y la rehogamos durante un par de minutos, seguidamente añadimos el vaso de vino y dejamos otros dos minutos aprox. que evapore el alcohol. Añadimos la sobrasada a trozos y enseguida vertemos el vaso de caldo o agua hasta cubrir los ingredientes de la cazuela. Dejamos que la cazuela hierva a fuego medio-bajo hasta que los trozos de morro estén tiernos, alargando con un poco más de caldo o agua si fuese necesario y como el morro ya está precocido, en unos veinte o veinticinco minutos más o menos lo tendremos a punto.
2.- Pelamos, enjuagamos y troceamos las patatas. En una sartén las freímos como tengamos costumbre.
3.- Finalmente añadimos las patatas al guiso, dejamos un par de minutos para que se mezclen los sabores y listo.

LA FOTO

Del bodegón de ingredientes.



De las cebollas y los ajos.



Primeramente se rehogan las cebollas junto con el morro.




Después se le añade el jamón y los ajos.



A continuación entran en escena los tomates.



Cuando los tomates han quedado sofritos se le agrega una cucharada sopera de harina para que la salsa espese...



Un buen vino blanco para darle carácter...



Y aquí está la sobrasada.



A mi me parece que la sobrasada le da a la cazuela un toque de gracia.



Tan solo nos queda freír las patatas.



Para acabar se le da un último hervor a la cazuela con las patatas fritas...



... y emplatamos.





Presentado en cazuelitas de barro como un aperitivo nos quedaría así...


Bon profit!

ooo

(Sonando: Andres Calamaro - Nostalgias)

7 comentarios:

Carlos Dube dijo...

Mirando las fotos de esta riquísima preparación, me he acordado por un momento de las manitas en salsa que hacemos por aquí en Madrid.

La verdad es que mientras leía tu post no paraba de pensar en que esos típicos platos en los que llevan pimentón en su elaboración, este ingrediente se le podría sustituir por sobrasada como hemos visto en tu receta. Además de darle un toque diferente, da más sabor a caldos y pucheros siempre y cuando el pimentón no sea demasiado protagonista, es decir, platos como el a feira, escabeches, salsa brava, sopas de ajo etc.

Nunca he comido morro de cerdo así como nos muestras, y me ha gustado mucho ese salsita atomatada con regusto a sobrasada y el detalle de la lluvia de patatas fritas. A mi cuñado Jose le encantan así los callos, con cubitos de patatas por el caldo.

Y por último, y si te soy sincero, también he echado en falta un nuevo toque personal tuyo de especias jejeje. Viniendo de ti el toque de perejil se me hace corto ;).

¡Muy rico Anna!

Josepb. dijo...

Anna; La màgia de la cuina ja ho té aixó... el que tenía que ser un pica-pica(vermut), es converteix en un estofat (primer plat o plat únic) i la veritat... el truco n'hi es veu..
Que vagi de gust Anna¡¡

BuenasMigas. dijo...

Carlos. Exacto, a muchos de los guisos que llevan pimentón se le podría poner sobrasada, al fin y al cabo su composición es carne de cerdo y pimentón, por eso en los callos, morros, manitas, etc. no desentona, al contrario, le queda fenomenal. Vendría a ser el sustituto del chorizo. Y bueno, este tipo de platos no me gusta condimentarlos demasiado, así sencillitos me gustan más.
Abrazos y merci.


Josepb. Moltes gràcies i una abraçada gran.

jantonio dijo...

Un plato grandioso que se tendrá que acompañar de un buen tinto. Este guiso es de antología.
Un abrazo.

BuenasMigas. dijo...

jantonio. Tu si que tienes que estar habituado a utilizar sobrasada para cocinar, como vives en Mallorca... allí tenéis infinidad de recetas con este embutido, a mi me parece que combina de maravilla con cualquier parte del cerdo que le pongamos, aunque ahora que lo pienso... tengo en el blog una receta con pescado (bacalao y sobrasada) muy rica también...

Que bien que os haya gustado a los tres, chicos... conociendo ya vuestra manera de cocinar, me estoy imaginando el toque personal que le daríais cada uno de vosotros...

Jose Miguel dijo...

Esta receta me encanta, que pena que no pueda prepararla mucho, debido a las grasas que tiene.

Carlos Solis dijo...

Mmmm que rico, yo suelo hacerlo también frito, y aunque es de lo que más engorda, un caprichito de vez en cuando no hace daño a nadie.