viernes, 15 de octubre de 2010

CHARLOTA DE CHOCOLATE


Con este postre quiero participar por segunda vez en el concurso organizado por Apicius y patrocinado por : San Ignacio , La cocina de Plágaro, Taller de las Tradiciones, Oh! Menaje, Servisem Gastronomía, Cofradía del Cocido Victoriano Y Rotulos y placas conmemorativas Marvi.

Charlotte, Charlota o Carlota. Es una deliciosa tarta que consiste en tapizar un molde de bizcochitos o galletas mojadas de licor o café, con infinidad de rellenos. Hay tantas como imaginación quiera tener nuestra mente. Se dice que la originaria y clásica Charlotte es de manzanas y que tuvo su origen en un entremés inglés dedicado a la reina Carlota de Inglaterra a finanes del siglo XVIII.

Yo soy poco repostera, pero hoy me lanzo con este postre 'hecho a mi medida' o a mi gusto; es decir, sin huevo, sin mantequilla y sin azúcar añadido, pero con todo el sabor del chocolate. Tiene sus ventajas porque 'dentro de lo que cabe' es 'ligero', lo cual se agradece tras una comida copiosa. La otra cuestión interesante es que no lleva huevo, por tanto el riesgo a una posible salmonela es cero. Y tampoco tiene mantequilla ni azúcar en el relleno, lo que es una tranquilidad para nuestra conciencia por el tema de las calorías :o) Sin más, os presento mi versión.

LA RECETA

'CHARLOTA DE XOCOLATA' /
CHARLOTA DE CHOCOLATE

Ingredientes:
(Para 6 moldes individuales)

1 bolsa de bizcochos de soletilla (melindros)
1 taza de café
Un poco de licor (Baileys, Kirsch, Coñac, Amaretto, etc.)

Para la mousse:
200 gr. de chocolate para cobertura (50% de cacao en adelante, yo he utilizado Nestlé Postres)
400 gr. de nata líquida para montar
4 hojas de gelatina

Para la decoración:
Cintas de gominolas
Frambuesas, moras o fresas

Elaboración:
1.- Sumergimos la gelatina en un recipiente con agua durante cinco o diez minutos o hasta que se hinche.
2.- Fundimos el chocolate al Baño María. Apartamos.
3.- Montamos la nata, apartamos media taza y en ella calentamos las hojas de gelatina previamente escurridas, removiendo hasta que se hayan disuelto.
4.- En un recipiente amplio mezclamos la nata montada, el chocolate tibio y la taza de nata con la gelatina disuelta. Removemos suavemente hasta integrar bien los tres elementos.
5.- Cortamos verticalmente los melindros con cuidado de que no se rompan. Pintamos con la mezcla de café y licor, procurando que la parte externa no quede demasiado empapada y se nos ablande.
6.- Colocamos en vasitos individuales, moldes o aros, revistiendo las paredes de los mismos. Rellenamos con la mousse y dejamos cuajar en el frigorífico durante varias horas, o mejor hasta el día siguiente.
7.- Desmoldamos con cuidado. Colocamos los lazos y decoramos con las frutas.

LA FOTO

Comenzamos derritiendo el chocolate al Baño María, para ello pondremos un bol encima de un cazo con agua hirviendo hasta que se deshaga el chocolate.



Montamos la nata con el brazo eléctrico.



Este es el aspecto de la gelatina una vez hinchada.



Juntamos la nata con el chocolate en tres tandas, poco a poco. Agregamos a continuación la gelatina desleída en un poco de nata... y ya tendremos nuestra mousse de chocolate 'light' (entre comillas, claro)



Los melindros o bizcochitos pueden ser blandos o rígidos. Para la Charlota yo los prefiero rígidos.



Los cortamos en vertical, con cuidado, procurando no romperlos.



Pintamos con la mezcla de café y licor, sin empapar del todo la cara externa del melindro. Es mejor que no quede blando del todo, porque resulta más agradable y también así evitamos que se rompan.



Revestimos las pareces de los moldes individuales con los bizcochitos mojados de café, los rellenamos con la mousse...



Y enfriamos en el frigorífico. Mucho mejor si lo dejamos de un día para otro.



Con estas gominolas haremos los lazos. Son demasiado anchas, por eso las cortaremos por la mitad en vertical, de manera que de cada una salgan dos.

Colocamos los lazos, rallamos un poco del mismo chocolate para espolvorear al final (aunque es opcional) y decoramos con las frambuesas.




Bon Profit!



Regina Spektor - Samson

9 comentarios:

Apicius dijo...

Hola Anna;
Su receta a quedado registrada para el concurso.
Sabe, si lo desea, que puede concursar con una receta más.
Suerte con la decisión del jurado.
Gracias por participar.
Saludos

Petita cuina dijo...

Hola Anna...

Caray!!!

lO CIERTO ES QUE TIENES MUCHOS NUMEROS PARA GANAR CON ESTA RECETA...

No te sobro ninguna?? ehehe.

Besetes!!

BuenasMigas. dijo...

Apicius. Muchas gracias a vosotros. Un saludo.


Petita cuina. Tu creus? Moltes gràcies pels ànims!! Doncs no va sobrar res, ni un bocinet, jeje..
Un petó, maca.

Carlos Dube dijo...

Hola Anna, me gusta tu charlota. Ya he aprendido a que cuando vea en repostería café, lo sustituya por Amaretto. Y aquí tiene que quedar bien.

Me encanta el corte, si este tipo de mousses de chocolate me pirran.

Un saludo.

BuenasMigas. dijo...

Carlos. Aquí el Amaretto tiene que quedar estupendamente, ahora lo sugiero en mi entrada. A mi me encanta, pero en casa no. El gusto de este licor a almendra amarga no gusta a todo el mundo, a veces es arriesgado cuando hay invitados. Creo que aquí no estamos tan acostumbrados a su sabor.

Me alegro que te haya gustado mi Charlota :o)

Laube dijo...

Anna, qué deliciaaaaaaaaaaa... me gusta!. Y en racioncitas individuales. Tengo que probarlas!
Un besote

jantonio dijo...

La receta es de gran repostera, a mí también me gusta.
Voto por el amaretto y suerte en el concurso.
Un abrazo.

BuenasMigas. dijo...

Laube y jantonio. Muchísimas gracias a los dos. La verdad es que estaba muy bueno, si. Las raciones individuales me parecen más manejables y fáciles de desmoldar. Yo ando más suelta con una cazuela y una cuchara de palo que con la repostería, lo reconozco, pero de vez en cuanto me apetece hacer algo dulce como esta Charlota, que me supo a gloria.

Abrazos.

BuenasMigas. dijo...

Os voy a contar la anécdota de mi Charlota. Resulta que a la hora de hacer las fotos finales me di cuenta de que ¡me había olvidado comprar los lazos! Detalle que considero un tanto cursi, pero todas las Charlotas lo llevan y yo no iba a ser menos. Consecuencia: pánico, ganas de echarme a llorar, etc... Una tragedia. Los que tenéis blog me entenderéis. Esto sucedió en un día festivo y sin posibilidad de bajar a comprarlo. Milagrosamente se confirmó aquel refrán que dice aquello de ‘la necesidad acentúa el ingenio’ y las gominolas de mi hija me salvaron. Menos mal. ;o)

Besos a todos.